“No soy como él” Estas palabras se las repetía a cada instante, día y noche. Su corazón le pertenecía a un hombre, pero no podía ser posible esta relación. Cada día que pasaba, era una prolongación de algo que no podía ser. Las personas la miraban, y veían en ella una joven desorientada, y con poco loca. Nadie entendía por qué hablaba sola en el baño, y en los pasillos de la Universidad. .. Una simple esquizofrenia explicaba sus comportamientos extraños, pero la verdad era que hablaba con un hombre, con un hombre en forma de luz. Su luz. No podía decir que habla con personas que no estaban en la Tierra, no podía decir que era un amor imposible, un amor salido de la mejor historia de ficción, un amor, en el que sólo se alimentaba de miradas, de versos que alegraban y de un amor intenso. Nunca hubo, caricias, ni besos. El estar cerca de él la hacía sentir débil, por esto nunca se acercaban mucho. Esto la consumía día a día. Cada día que pasaba deseaba reunirse con él no después de una muerte programada, sino en su mundo. Quería que por fin llegara el fin del mundo del que tanto hablaban, y así, la Tierra quedara dominada por seres especiales, por seres de una luz interior que era capaz de segar. Quería por fin, llegar a ser parte de su vida y ser uno de ellos.
jueves, marzo 31, 2011
miércoles, marzo 30, 2011
Te daré besos sabor a miel
Te daré besos sabor a miel,
Tu cuerpo estará más dulce de lo que es.
Te susurraré al oído,
Poemas de amor, que yo haya escrito con antelación.
Tus manos con las mías se juntarán,
Y cómo piezas de puzzle encajarán.
Nuestras miradas remplazarán,
Las palabras que sobran de nuestros labios.
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