Te apoderaste de mi
corazón,
y te mudaste a mi mente.
Más tu olor lo llevo
conmigo,
como si fuera un órgano
más.
Palpitas en mi esternón,
y encajas en mis
costillas.
Te llevo conmigo día tras
día.
Y nuestras manos se buscan
y encajan,
como dos piezas de un
puzzle se trataran.
Explicación alguna
inexistente,
más tu amor por mí es
latente.
Te bañaré con besos que
te hagan sentir,
que me vuelvo loco,
si me tocas así.
¡Camina delante de mí!
Que me muero por verte,
por verte, otra vez
sonreír.









