viernes, junio 18, 2010

...



Canta el ruiseñor de la mañana,

La dulce princesa percibe el sonido,

Pero sigue durmiendo,

No quiere enfrentarse a la luz del día,

No quiere pertenecer a la vida real.

Su imaginación es poderosa,

Todo lo que se imagina,

Es capaz de sentirlo de verdad,

Como si estuviera sucediendo,

En el momento.

Se imaginó en una isla,

En una isla desierta,

En donde solo estuviera ella,

Y las personalidades inventadas por su mente.

La gente le decía,

Que estaba loca,

Ella simplemente decía,

Que esas personalidades,

Las creaba,

Porque se sentía SOLA.

miércoles, junio 09, 2010

Corta historia...




Se pasó lentamente su lengua por sus labios. Todavía podía sentir el sabor de su apreciado néctar, el sabor que la hacía enloquecer hasta perder el control, el sabor de esos labios, los labios de los cuáles se había apoderado de tal forma que le era imposible despegarse de ellos. El propietario, él, su hombre, el hombre que tenía el aroma más puro que conocía, los sentimientos más profundos y el cuál la había enamorado desde el primer momento. Sentía ganas de su sangre, de descubrir sus pensamientos, de estar conectada a él de la manera más sexual posible. Quería hacerlo suyo para la eternidad y así poderlo querer como ella quisiera.
Sus labios, labios prohibidos, peligrosos, poderosos y con un sabor inexplicable… Los ojos color ámbar de Aimie se fueron obscureciendo, se fue calmando lentamente, volvía a tener el control en sus manos, pero aún así sentía miedo de que se le pudiera escapar entre sus dedos.

- Respira profundo amor- Su voz no reflejaba el miedo que sentía en ese momento. Damien quería transmitirle tranquilidad.

- Lo siento, no quiero hacerte daño…sólo que cuando estoy contigo pierdo mis fuerzas, mi autocontrol…- Aimie se desvaneció en el suelo de la habitación oscura, estaba temblando de arriba a bajo. ¿Por qué no me puedo ser más fuerte? No lo entendía.


- Sé que esto debe de resultar difícil para ti Aimie, por tu instinto, por tu…- Damien vaciló un poco a decir esta palabra, hasta que al final la dijo- raza, es tu raza…


Aimie no podía creer lo que estaba oyendo, se dirigía a ella de una manera distinta ¿Qué es eso de otra raza? Me han convertido no fue mi elección.

- Raza… ¿eh? – a Aimie le temblaba la voz, estaba claro que Damien, aún no aceptaba que ella fuera vampira.
- Vale…lo siento amor, tal vez no sea la palabra adecuada…