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domingo, octubre 30, 2011

Esperaré hasta la noche



Esperaré hasta la noche, hasta cuando las estrellas se apropien de un cielo oscuro, para posarme en el borde de tu ventana y con revoloteo de mis alas susurrarte mis sentimientos. Veré tu torso desnudo, y moviéndose al ritmo de tu respiración. Quizá te muevas y cambies de posición, pero yo muy veloz y capaz me trasladaré a otro ángulo para observarte mejor. La luz que desprendo no te despertará, porque con mis alas taparé mi verdosazo e iluminado traje. Me posaré en tus labios más adelante, y te tocaré con mis manos delicadamente, tanto…que no lograrás de sentirme entre los pliegues de tus rojizos labios. Mis ojos te harán llegar recuerdos, tal vez recuerdes los días en los que me querías y no veías a otra persona más que a mí. Ahora con latidos casi imperfectos y entre látigos de respiración como ráfagas de viento te observo alerta a cualquier movimiento por si tus ojos se abren y me observas a tu lado. No quiero que me mires y temas, porque morí feliz y ahora estoy agradecida por volver a ver, pero triste por no poder tocar tu piel. Soy una mariposa radiante, pero sólo eso, un bicho que vuela y vuela pero no sabrás que soy tu ex mujer y la madre de tus hijos. 



Preguntas :
 Formspring



sábado, julio 30, 2011

Un conjunto, un cuerpo y dos almas (II)




Caroline se sienta en el sofá con una taza de chocolate caliente, y alimenta así sus recuerdos. Recuerda el momento cuando lo volvió a ver, después de su declaración. Sus piernas temblaban como si fuera un trozo de papel, algo curioso porque su tono de piel era blanco como la nieve más virgen. Tomás llevaba una rosa entre sus manos y con su mejor sonrisa se la entregó. Caroline la recibió, pero no recuerda muy bien por qué, pero sus cuerdas vocales parecieron liberarse en ese preciso instante, y le dijo todas las cosas que tenía guardadas. Allí, en un pasillo rodeado de gente, dijo todo lo que sentía. Y allí mismo recibió el beso más dulce de su vida. Sus labios se juntaron como si ya lo hubieran hecho antes, en realidad, ese beso ya era parte de sus sueños e imaginaciones. Sus cuerpos se juntaron y sus olores hicieron una mezcla perfecta, digna del mejor perfume. 
Eso eran ellos, una mezcla, un conjunto, un cuerpo y dos almas. Vivieron años perfectos, sin discusiones, sólo alegría y momentos plasmados en fotografías. 14 de febrero del 1999 el día más triste de su vida, el día en el que ella se dio por muerta en vida. Ese día había cambiado todo, el cielo se volvió gris, aunque las personas decían que era un azul hermoso, que no había casi nubes en el cielo y corría un viento limpio. Ella los contradecía y por verlo de otro color se declaró daltónica. Sus ojos parecían nubes llenas de agua de mar, adornados con medias lunas bajo sus ojos. Caroline decía que Tomás seguiría viviendo en su corazón, por este motivo no estaba de acuerdo con tantas rosas que llevaban, con tanta gente vestida de negro. Todos parecían fuertes, para no hacerle daño a Caroline. Las canciones que a él le gustaban sonaron a petición de ella, y al son de melodías tocadas en piano, aparecieron unas luciérnagas de la nada. Allí estaba él, ella lo sabía.


...Continuará... 


Preguntas : Formspring

viernes, julio 29, 2011

Un conjunto, un cuerpo y dos almas (I)



Y el día se repetía como año tras año, otro 14 de febrero. Para algunas personas significaba el día de los enamorados, el día en el que se dan flores, chocolate y se ayuda así a engordar un poco más. Para Caroline era un día marcado en el calendario, eran recuerdos de un pasado triste, pero a la vez romántico y tierno. Aún se acordaba de las tardes de invierno, cuando ella salía corriendo de su casa a las siete de la mañana para irse con él al colegio. Mañanas en el recreo compartiendo galletas y risas. Aunque también era inevitable recordar los menos coloridos, como cuando se cayó de un árbol y a consecuencia de esto se fracturó un brazo y Tomás la llevó en brazos hasta su casa. Esta última parte era la que le gustaba recordar a Caroline.

El día de sus dieciséis años, fue el día en el que se sintió mujer. Siempre iba acompañada de Tomás, lo consideraba como un hermano, su mejor amigo… Ese día bajo un cielo lleno de estrellas le dijo lo que él estaba sintiendo, lo que su cuerpo sentía cada vez que la veía, lo que sentía cuando se acercaba a él moviendo sus voluptuosas caderas meneando esos vestidos de corazones. Ella atónita por lo que había escuchado salió a correr sin orientación alguna. ¿Cómo me dice esto después de tantos años juntos? – pensó un poco asustada y contenta a la vez. Pero contenta no era la palabra, estaba sorprendida, aunque algo en ella le parecía la idea más descabellada, pero otra deseaba decir que ella también sentía lo mismo. Le encantaba ver sus labios untados por el chocolate de los crepes, como movía su lengua al hablar, sus brazos suaves… Su olor, ese olor que la envolvía y la hacía sentir viva, ese color de pelo, ese tono de sus camisas de cuello. Ese hombre, su amigo, la estaba envolviendo con una masa grande, una masa que estaba ahogando a su corazón y estaba secuestrando a sus cuerdas vocales para que no dieran rienda suelta a esas palabras ahogadas en un miedo, miedo que ya había pasado a ser sorpresa, alegría y otra vez a miedo. 


...Continuará... 


Preguntas : Formspring