Sus ojos lloran, y su alma está destruida.
Ha perdido ese dulce sabor de la vida.
Su aura tiene un color gris.
Y sus ojos ya no ven lo bueno de la gente,
Y cuando ve a los hombres,
Siente odio, asco.
Paulina despierta, has perdido mucho,
Pero no te puedes dejar destruir.
Vivir la vida, es aprender a sufrir.
No todo tiene por qué ser saltos,
Ni canciones bonitas,
También ahí detrás de eso,
Sufrimientos y mentiras.


