lunes, abril 11, 2011

Entre discos


Alexander trabajaba  en una tienda de discos, era la segunda que había en el pueblo de Lakeland, Florida. Era un hombre romántico, pero un poco impertinente, y confianzudo a veces. Novias había tenido pocas, y le costaba mucho establecer conversación con alguna chica. Su táctica era siempre observar, analizar y luego atacar; aunque en esta última muchas veces fracasaba. Muchas veces se daba descansos de un mes, para fijarse en otra chica. Poco a poco se iban acabando las chicas posibles, ya que era un pueblo pequeño, y muy pocas chicas de veintidós años. Ahora se había fijado en el prototipo que no iba con él, y por esa razón, mostraba más interés al momento de observarla cada mañana, cuando iba a comprar los CD’s que salían nuevos. Melinda tenía la manía de tocar todos los CD’s, le encantaba esa sensación un poco rugosa que tenían por un lado. También le encantaba tocar las teclas de los pianos de exposición, con su mano deslizándose como si tocara una tela suave. Melinda se había puesto en su camino, y Alexander no dejaría pasar la oportunidad de conquistar a una chica dura, o aparentemente así.

11 comentarios:

SMSC dijo...

No entiendo como tienes esta facilidad para escribir estas historias. Siempre terminas haciendo que me encante ♥
Te felicito!!

J. dijo...

Qué bonito (:

Mary Ann ♥ dijo...

wiiii! cada vez me encanta mas esta historia!!!! :) sigue asi, Cuidate!

♥Pixeles♥ dijo...

Tienes una gran facilidad para escribir.
A mi también me gusta tocar las teclas de los pianos.
Y sí, también me identifico un poco con Alexander(que hermoso nombre)

Ciudadana Lunatica dijo...

interesante relato

sabes este es uno de los blogs que mas me encanta visitar, tiene ese noseque q me deja pensando

besos lunaticos

Melodías Agridulces dijo...

Hermosa historia de amor!♥

~. Jessi dijo...

Me encanta la manera de escribir que tenés!

La Chica Violeta dijo...

Una histori de amor se avecina!

*Besos & gracias por tu linda notita

Caaarolina dijo...

Esa foto siempre me ha parecido preciosa, me encanta!
Durante todos los años que toqué el piano lo que más me gustaba era tocarlo cuando por la noche había helado y las teclas estaban frías. Es una sensación preciosa :)
Un besin!

Javier dijo...

ese chico me recuerda a mi!!
XD

V ♥ dijo...

me encanta tu blog! :D te sigo, me seguis? :D ♥